¿Sabías que el 8 de agosto fue el Día del Gato? Desde una cama hasta el sofá, una caja o incluso un rincón inesperado de la casa, los gatos parecen tener claro que cualquier momento puede ser bueno para dormir. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué los gatos duermen tantas horas y qué tiene que ver esto con nuestro propio descanso?
Los gatitos y los gatos mayores pueden pasar todavía más tiempo descansando. Además, a diferencia de los humanos, los gatos suelen distribuir sus periodos de sueño a lo largo del día y la noche.
Esto significa que probablemente tu gato no tenga un horario de sueño tan parecido al tuyo. Mientras tú buscas dormir durante varias horas seguidas por la noche, tu compañero felino puede tomar pequeñas siestas a lo largo del día.
La cantidad de sueño de los gatos está relacionada con su naturaleza y comportamiento. Aunque los gatos domésticos pasan gran parte de su tiempo dentro de casa, conservan muchos comportamientos propios de sus antepasados.
Los gatos son animales que suelen tener periodos de actividad especialmente marcados durante el amanecer y el atardecer. Dormir durante otras partes del día les permite conservar energía para los momentos en los que están más activos.
Por eso, no es extraño encontrar a un gato profundamente dormido durante el día y completamente despierto cuando llega la noche.
¿Por qué los gatos duermen tanto?
Al igual que los humanos, los gatos atraviesan diferentes etapas durante el sueño. Pueden tener periodos de sueño ligero y también fases de sueño más profundo.
Durante algunos momentos es posible observar que sus bigotes, patas, orejas o incluso sus ojos se mueven mientras duermen. Estos movimientos pueden estar relacionados con la actividad cerebral que ocurre durante determinadas fases del sueño.
Y sí, esto también significa que probablemente tu gato esté soñando.

¿Eso significa que los gatos sueñan?
Aunque no podemos saber exactamente qué sueña un gato, la actividad cerebral observada durante determinadas fases del sueño sugiere que pueden experimentar sueños.
Cuando un gato duerme profundamente, es posible observar pequeños movimientos en sus patas o cambios en su respiración. Estas señales han sido asociadas con la actividad que ocurre durante el sueño REM, una fase que también está presente en los seres humanos.
Así que la próxima vez que veas a tu gato moviendo las patitas mientras duerme, quizá esté persiguiendo algún juguete imaginario.
¿Qué podemos aprender de los gatos sobre el descanso?
Aunque nuestros hábitos de sueño son muy diferentes a los de los gatos, hay algo que definitivamente podemos aprender de ellos: la importancia de tener un espacio cómodo para descansar.
Los gatos suelen buscar lugares tranquilos, cálidos y cómodos para dormir. Una cama, una manta, un sillón o incluso un pequeño espacio al sol pueden convertirse en su lugar favorito para tomar una siesta. Nosotros también podemos crear un entorno que favorezca el descanso. Una habitación tranquila, poca iluminación, una temperatura agradable y una cama cómoda pueden ayudar a convertir nuestro dormitorio en un espacio destinado a relajarnos.
Los gatos probablemente nunca entenderán nuestras prisas, horarios y pendientes. Para ellos, si encontraron un lugar cómodo, simplemente es momento de dormir. Aunque no podemos imitar completamente sus hábitos —especialmente porque probablemente no podamos dormir 16 horas al día— sí podemos recordar la importancia de darle un espacio al descanso dentro de nuestra rutina.
A veces, mejorar nuestro descanso comienza con algo tan sencillo como desconectarnos por unos minutos, relajarnos y preparar nuestro espacio para dormir.
Conclusión
Los gatos nos recuerdan que descansar es parte natural de la vida. Aunque sus necesidades de sueño son diferentes a las nuestras, podemos aprender de ellos la importancia de buscar comodidad, tranquilidad y un espacio adecuado para desconectarnos
Asi que en este mes, además de consentir a tu gato con su juguete favorito o una buena sesión de caricias, quizá puedas seguir su ejemplo y regalarte también un momento de descanso.