¿Conoces los tipos de sueños?

¿Conoces los tipos de sueños?

Don Colchón |

Los sueños son uno de los fenómenos que más preguntas generan en la sociedad, ya que a pesar de haber sido estudiados durante mucho tiempo, falta mucho por descubrir de ellos.

Debemos recordar que mientras dormimos, la función principal de nuestro cerebro es la de reparar el organismo, sin embargo, no es la única. Ya hemos mencionado en este blog que hay muchos procesos importantes que ocurren mientras dormimos. Uno de los más misteriosos es el proceso de soñar.

Además, el acto de soñar ocurre en la fase más profunda, conocida como REM (Rapid Eye Movement o movimientos oculares rápidos), donde nuestro cuerpo está prácticamente paralizado. La teoría sostiene que en este lapso, nuestra mente almacena los recuerdos del día, refuerza los aprendizajes y equilibra nuestro estado de ánimo.

Muchos autores y psicoterapeutas han señalado que los sueños tienen un significado que no se aprecia a simple vista, pero se cree que los sueños se componen justo de recuerdos, aprendizajes y estados de ánimo. Esto explicaría por qué hay en ellos muchas imágenes y palabras que parecieran tener un significado metafórico.

Viéndolo así, los contenidos de los sueños solo pueden tener sentido para la persona que los sueña, aunque debido a las diferencias funcionales de nuestro cerebro cuando soñamos o en los periodos de vigilia, no conseguimos saber el significado de los mismos.

Aunque se pueden interpretar y clasificar de distintas maneras, aquí te presentamos una lista que podría resultar útil para satisfacer la curiosidad. Toma en cuenta que esto no está escrito en piedra y que la interpretación de cada persona es muy variable.

Tipos de sueños

  1. Sueños Convencionales

Son aquellos que, en su mayoría, reflejan aspectos comunes y cotidianos de nuestra vida, suelen estar relacionados con que forman parte de nuestra rutina diaria. En ellos, las personas, experiencias y objetos de nuestra vida cotidiana cobran protagonismo, aunque, generalmente, al despertar, solemos olvidar gran parte de su contenido.

En estos sueños, es habitual encontrarnos con familiares, amigos y conocidos. También podemos soñar con actividades rutinarias o aspiraciones personales, como ir de viaje a un lugar desconocido, volar, ser perseguidos, o revivir momentos de estrés como hacer un examen de matemáticas de la escuela secundaria. Prácticamente cualquier situación que hayamos experimentado o imaginado puede aparecer en estos sueños, pero lo que tienen en común es que representan escenarios convencionales y típicos, anclados en la realidad de nuestra experiencia diaria. Los psicólogos creen que estos sueños nos ayudan a resolver problemas cotidianos y a gestionar nuestros sentimientos. Por ejemplo, soñar con volar puede simbolizar un deseo de libertad o de escapar de las presiones diarias, mientras que soñar con un examen puede reflejar ansiedades sobre el rendimiento o el cumplimiento de expectativas.

Además, estos sueños pueden ofrecer una ventana a nuestro subconsciente, revelando preocupaciones o deseos que quizás no estemos completamente conscientes durante el día.

  1. Sueños recurrentes

Son aquellos que se repiten en varias ocasiones, ya sea durante una misma noche o en noches diferentes. Se experimentan de manera muy similar una y otra vez, con acciones, personas y situaciones que se repiten casi idénticamente cada vez. Por supuesto, este fenómeno puede ser intrigante y, a menudo, desconcertante, con una sensación de familiaridad inquietante.

Los psicólogos sugieren que los sueños recurrentes pueden reflejar problemas no resueltos, ansiedades persistentes o conflictos internos que necesitan ser abordados. Por ejemplo, soñar repetidamente con una situación estresante podría ser una señal de que hay algo en nuestra vida que nos está causando una preocupación continua y que necesita nuestra atención.

Entender el significado de estos sueños puede ser un desafío, pero prestar atención a los detalles y al contexto en el que ocurren puede ofrecer pistas valiosas. Llevar un diario de sueños puede ser útil para identificar patrones y temas recurrentes, lo que puede ayudarnos a comprender mejor los mensajes que nuestro subconsciente intenta transmitir.

  1. Sueños precognitivos

Es un tema controvertido en la comunidad científica, y la mayoría de los científicos lo consideran una pseudociencia debido a la falta de pruebas empíricas consistentes y reproducibles. Sin embargo, ha habido algunos estudios y experimentos que han intentado investigar este fenómeno.

Son los que mucha gente interpreta como premonitorios. Si bien no hay evidencia científica que respalde que la precognición sea real, podemos encontrar muchas referencias históricas al respecto, siendo la más conocida la de Nostradamus.

Un sueño de este tipo parece anticiparse al futuro: la persona que sueña ve una situación que después sucede, o bien recibe una noticia que después se confirma en la vigilia. ¿Coincidencia? ¿Premonición? ¿Información que llega telepáticamente?

Coincidencia y azar: Algunos resultados que parecen indicar precognición pueden explicarse por coincidencia o por el azar estadístico. En grandes conjuntos de datos, es posible que ocurran eventos aparentemente improbables por pura casualidad.

  1. Sueños de visita

Son aquellos en los que aparecen personas ya fallecidas. Estos “encuentros” suelen estar rodeados de una sensación de paz, las personas que los experimentan refieren una sensación “como si esa persona hubiera venido a decir que se encuentra bien”. Suelen ser vívidos y se sienten tan reales que al despertar puedes considerarlo una experiencia auténtica. A menudo, estos sueños resultan en un cambio en tu proceso de duelo.

Los sueños están compuestos por tus pensamientos y emociones internas, por lo que puede que necesites encontrar una manera de liberarlos. Si tu cerebro todavía está intentando procesar la partida de alguien, no es raro verlos en sueños.

En muchas culturas, la muerte simboliza el final de algo. Soñar con un ser querido fallecido puede indicar que estás luchando con la idea de terminar una relación, situación u oportunidad.

  1. Sueños lúcidos

Ocurren con poca frecuencia. En estos, nos damos cuenta de que estamos soñando, tenemos conciencia de estar en la cama mientras visualizamos y vivimos escenas. A veces, incluso podemos cambiar algunos aspectos del sueño a voluntad. Tener sueños lúcidos es una capacidad natural que todos poseemos y es posible entrenarse para experimentarlos; podrían servir para hacer cambios en nuestras actitudes o descubrir soluciones para nuestros problemas.

  1. Sueños compartidos

Son más frecuentes de lo que pensamos. En ellos, dos personas sueñan lo mismo o aparecen aspectos similares, por ejemplo detalles de un lugar o los sucesos del sueño. Son poco frecuentes, pero se producen. Para descubrir que hemos tenido uno de estos es necesario contarle nuestros sueños a las personas que aparecen en ellos. Si bien, no resulta sorprendente encontrarse con estos casos porque nos muestran cuánta conexión tenemos con los demás, más allá de las distancias.

  1. Sueños anidados

A veces soñamos que nos despertamos, incluso que nos levantamos, pero de pronto, nos damos cuenta de que es un sueño y nos despertamos de verdad. A esto se le llama “falso despertar”.

Si en lugar de despertar vuelves a soñar, entonces has experimentado un sueño anidado. Un sueño dentro del sueño. Es como si nuestra mente hiciera trampa, fingiendo que ya nos hemos levantado, para seguir durmiendo “un ratito más”.
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