Hasta 12 MSI* con todas las TDC pagando con Mercado Pago

¡Envío gratis a todo México! comprando en línea.

Hasta 48 quincenas pagando con Atrato Pago

Alimentos para un sistema inmune más fuerte

Alimentos para un sistema inmune más fuerte

Don Colchón |

El sistema inmunológico es la primera línea de defensa del cuerpo contra virus, bacterias y otros agentes patógenos. Su correcto funcionamiento depende de diversos factores, siendo la alimentación uno de los más relevantes. Una dieta rica en vitaminas, minerales y antioxidantes puede fortalecer las defensas naturales del organismo, reducir el riesgo de infecciones y mejorar la capacidad del cuerpo para responder ante amenazas externas.

Ciertos nutrientes desempeñan un papel esencial para que el sistema inmune funcione de manera óptima. Estos son algunos de los más importantes y las fuentes donde se encuentran:

Vitamina C: La estrella antioxidante

La vitamina C es un potente antioxidante que aumenta la producción de glóbulos blancos, esenciales para combatir infecciones. Además, protege las células del daño oxidativo y contribuye a la producción de colágeno, que mantiene las barreras físicas del cuerpo, como la piel y las mucosas, en buen estado.

Un estudio publicado en Frontiers in Immunology (2020) señala que la vitamina C puede reducir la duración y severidad de infecciones respiratorias, especialmente en personas con deficiencias de este nutriente.

Fuentes principales:

  • Cítricos como naranjas, limones, toronjas y mandarinas.
  • Fresas, kiwis y piña.
  • Pimientos rojos y verdes, que contienen incluso más vitamina C que los cítricos.

Vitamina D: El refuerzo solar

La vitamina D regula la respuesta inmune y ayuda a reducir el riesgo de infecciones respiratorias, especialmente en personas con niveles bajos de este nutriente.

Fuentes principales:

  • Pescados grasos como salmón, sardinas y atún.
  • Huevos y champiñones.
  • Productos fortificados como leche y cereales.

Zinc: El mineral reparador

El zinc es necesario para la producción y activación de linfocitos T, que son fundamentales para la respuesta inmune adaptativa, además de reducir la incidencia de infecciones respiratorias, especialmente en niños.

Fuentes principales:

  • Nueces, semillas de calabaza y girasol.
  • Legumbres como garbanzos y lentejas.
  • Carne de res, pollo y mariscos.

Hierro: Transportador de oxígeno

El hierro es esencial para el transporte de oxígeno a las células y para el desarrollo de las células inmunitarias. La deficiencia de hierro puede aumentar el riesgo de infecciones, como lo indica un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition (2019).

Fuentes principales:

  • Espinacas, acelgas y brócoli.
  • Aceitunas
  • Lentejas, garbanzos y frijoles.
  • Carne roja magra y vísceras.

Selenio: Protector y antiinflamatorio

El selenio tiene propiedades antiinflamatorias que refuerzan la respuesta inmunitaria, especialmente en personas mayores.

Fuentes principales:

  • Nueces de Brasil.
  • Pescados y mariscos.
  • Huevos y semillas.

Antioxidantes: Aliados contra el estrés oxidativo

Los antioxidantes son compuestos que protegen las células del daño causado por los radicales libres, moléculas inestables que pueden deteriorar las estructuras celulares y debilitar el sistema inmunológico.

Fuentes principales:

  • Frutos rojos: arándanos, frambuesas, moras y fresas.
  • Té verde, rico en catequinas (polifenoles que protegen las células del daño causado por los radicales libres).
  • Cacao puro y chocolate negro (mínimo 70 % de cacao).

Vitamina E y betacarotenos

La vitamina E es otro antioxidante clave que protege las membranas celulares del daño oxidativo. Los betacarotenos, precursores de la vitamina A, también actúan como antioxidantes y refuerzan la barrera epitelial del organismo.

Fuentes principales:

  • Almendras, semillas de girasol y aceites vegetales.
  • Zanahorias, camote y calabaza, ricos en betacarotenos.

Probióticos y prebióticos: La microbiota como barrera

La salud intestinal juega un papel crucial en la regulación del sistema inmune. Los probióticos son microorganismos vivos que mantienen el equilibrio de la microbiota intestinal, mientras que los prebióticos son fibras que alimentan esas bacterias beneficiosas.

Un estudio publicado en Frontiers in Microbiology (2020) señala que una microbiota equilibrada puede modular la respuesta inmune y reducir la inflamación crónica.

Fuentes de probióticos:

  • Yogur natural y kéfir.
  • Chucrut, kimchi y alimentos fermentados.

Fuentes de prebióticos:

  • Ajo, cebolla y espárragos.
  • Plátanos y avena.

Ejemplos de alimentos recomendados:

  • Pescado al horno con espárragos o ensalada de espinacas.
  • Yogur natural con frutos rojos y semillas.
  • Lentejas guisadas con pimientos y ajo.
  • Pollo asado con verduras al vapor.
  • Smoothies de kiwi, naranja y plátano.
  • Ensaladas de garbanzos con aceite de oliva y nueces.
  • Sopas de champiñones.

Fortalecer el sistema inmune de manera natural es posible si se incorporan alimentos ricos en vitaminas, minerales, antioxidantes y probióticos en la dieta diaria. La evidencia científica respalda el impacto positivo de estos nutrientes en la prevención y manejo de diversas infecciones.

Complementar una alimentación saludable con hábitos adecuados, como mantenerse hidratado, dormir bien y controlar el estrés, puede mejorar significativamente la capacidad del organismo para defenderse de enfermedades. Adoptar estos cambios no solo protegerá a tu familia de posibles infecciones, sino que también contribuirá a mantener un bienestar integral a largo plazo.

 

Escribir un comentario

Tenga en cuenta que los comentarios se tienen que aprobar antes de que se publiquen.