Hasta 12 MSI* con todas las TDC pagando con Mercado Pago

¡Envío gratis a todo México! comprando en línea.

Hasta 24 Meses pagando con Atrato Pago.

¿Sufres con las picaduras de mosquitos?

¿Sufres con las picaduras de mosquitos?

Don Colchón |

Las picaduras de mosquito son una molestia común en muchas partes del mundo, especialmente en climas cálidos y húmedos. Para algunas personas, una picadura apenas causa una leve comezón, mientras que en otras puede provocar una reacción más intensa: hinchazón, enrojecimiento extendido, ardor, e incluso ampollas. ¿A qué se deben estas diferencias? ¿Por qué algunas personas parecen ser imanes para los mosquitos, y además, tienen peores reacciones que otras?

La picadura: un mecanismo biológico sofisticado

Cuando un mosquito se posa sobre la piel, inserta su probóscide —una especie de aguja hueca— y extrae sangre de los capilares. Pero antes de hacerlo, inyecta una pequeña cantidad de saliva que contiene enzimas anticoagulantes y otras proteínas. Estas sustancias evitan que la sangre se coagule y permiten al mosquito alimentarse con mayor facilidad.

Sin embargo, estas proteínas son reconocidas por el sistema inmunológico humano como sustancias extrañas. En respuesta, el cuerpo activa su defensa liberando histamina, un compuesto químico que provoca inflamación, dilatación de los vasos sanguíneos y picor. En esencia, lo que provoca las molestias no es la picadura en sí, sino la reacción inmunitaria del cuerpo.

¿Por qué algunas personas reaccionan más?

1. Hipersensibilidad alérgica

La mayoría de las personas tienen una reacción leve, pero algunas presentan una hipersensibilidad exagerada. Esta se clasifica en distintos tipos:

  • Hipersensibilidad inmediata: Ocurre minutos después de la picadura. Se manifiesta con enrojecimiento, roncha elevada y prurito intenso.
  • Hipersensibilidad tardía: Puede desarrollarse varias horas o incluso días después. La piel puede ponerse muy roja, inflamada o con lesiones similares a ampollas o pústulas.

Las personas con alergias, asma o dermatitis atópica suelen tener un sistema inmune más reactivo, lo que las hace más propensas a estas respuestas exageradas.

2. Genética

Numerosos estudios sugieren que la genética influye en la intensidad de la respuesta a las picaduras. Hay personas que, genéticamente, producen más histamina o tienen una piel más sensible a las proteínas de la saliva del mosquito.

3. Edad y exposición previa

Los niños pequeños, por lo general, reaccionan con mayor intensidad a las picaduras, ya que su sistema inmunológico todavía está desarrollándose y no ha estado suficientemente expuesto a los alérgenos del mosquito. A medida que las personas envejecen y tienen más picaduras, muchas desarrollan una tolerancia parcial, y las reacciones se vuelven menos severas. Sin embargo, esto no es una regla.

4. Tipo de mosquito y frecuencia de exposición

No todos los mosquitos son iguales. Distintas especies liberan diferentes composiciones de saliva, por lo que una persona puede reaccionar más fuertemente a ciertas variedades. Por ejemplo, el mosquito Aedes aegypti, conocido por transmitir enfermedades como el dengue o el zika, puede provocar una picadura más dolorosa y notoria que otras especies.

Además, las personas que viven en zonas tropicales o que están en contacto constante con mosquitos tienden a desarrollar cierta habituación inmunológica, mientras que quienes viven en zonas templadas y viajan ocasionalmente a lugares con alta presencia de mosquitos suelen experimentar reacciones más intensas.

5. Estado general de salud

El estado del sistema inmune también influye. Personas con sistemas inmunológicos debilitados, como pacientes con enfermedades autoinmunes, VIH, o bajo tratamiento con inmunosupresores, pueden tener reacciones más inusuales o incluso atípicas. También, condiciones como el estrés crónico, el cansancio extremo o una nutrición deficiente pueden alterar la manera en que el cuerpo responde.

¿Por qué algunas personas atraen más a los mosquitos?

Además de la reacción, muchas personas se preguntan por qué algunos parecen ser blanco constante de los mosquitos, mientras que otros apenas los notan. Aquí algunos factores comprobados:

Grupo sanguíneo: Los estudios han encontrado que los mosquitos prefieren personas con grupo sanguíneo O.

Sudor y dióxido de carbono: El sudor humano contiene ácido láctico, amoníaco y otros compuestos que los mosquitos pueden detectar. También se sienten atraídos por el CO₂ que exhalamos; por eso suelen ir a la cara o la boca.

Temperatura corporal y metabolismo: Las personas con metabolismo más rápido o que tienen fiebre, hacen ejercicio o están embarazadas tienden a ser más atractivas para los mosquitos.

Ropa oscura: Los colores oscuros como negro o azul marino atraen más a los mosquitos que los colores claros.

Microbioma de la piel: Las bacterias que habitan en nuestra piel influyen en cómo olemos, y algunas combinaciones bacterianas hacen a ciertas personas más atractivas para los mosquitos.

¿Qué hacer ante una reacción fuerte?

  • Aplicar hielo envuelto en tela durante 10-15 minutos para reducir la inflamación.
  • Evitar rascarse, ya que esto puede empeorar la picazón y causar infecciones.
  • Usar antihistamínicos orales como loratadina o cetirizina para reducir la respuesta alérgica.
  • Aplicar cremas con hidrocortisona, calamina o loción mentolada para aliviar el picor.

Acudir al médico si se presentan:

  • Síntomas sistémicos como fiebre, mareo o dificultad para respirar.
  • Hinchazón excesiva que no mejora después de 48 horas.
  • Signos de infección (enrojecimiento creciente, pus, calor local, dolor intenso).

¿Cómo prevenir las picaduras?

La mejor forma de evitar reacciones es evitar la picadura en primer lugar. Aquí algunos consejos prácticos:

  • Repelentes con DEET, fectivos y seguros si se usan correctamente.
  • Mosquiteros en camas y ventanas
  • Ropa larga y ligera, de colores claros
  • Evitar estar al aire libre al amanecer o atardecer, que es cuando más pican
  • Eliminar aguas estancadas en macetas, cubetas o charcos donde los mosquitos puedan reproducirse

Las reacciones más fuertes a las picaduras de mosquito no se deben al mosquito en sí, sino a cómo reacciona el sistema inmunológico de la persona ante las proteínas de la saliva. Aunque suelen ser benignas, en algunos casos pueden complicarse o ser especialmente molestas. Por ello, tanto la prevención como el tratamiento adecuado son claves para minimizar las molestias.

Conociendo los mecanismos detrás de estas reacciones, podemos no solo entender mejor por qué nos afectan de distinta forma, sino también estar mejor preparados para prevenirlas y tratarlas. Porque si bien una picadura puede parecer algo menor, para quienes sufren reacciones intensas, puede ser una verdadera pesadilla de verano.

Escribir un comentario

Tenga en cuenta que los comentarios se tienen que aprobar antes de que se publiquen.